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Publicado el octubre 27th, 2020 | por Huelva y sus fotografos

La ciudad amurallada de Niebla, será nuestra próxima parada.

Nuestra próxima salida pasa la localidad onubense de Niebla, ciudad amurallada de enorme interés turístico y fotográfico. Además del interior de la muralla, también podemos visitar su puente romano por donde discurre el Rio Tinto.

Día.- 31 de Octubre

Hora.- 17.00 horas

Lugar.- Entrada al Castillo de Niebla, por la carretera nacional.

Contar la historia de Niebla es contar la de toda la provincia de Huelva. Fue un destacado enclave en los albores de la historia, asentamiento de diferentes pueblos como fenicios, romanos, visigodos y musulmanes. En 1023, el reinado de Ibn Mahfuz unió en la misma “taifa” de Labla – Niebla- mucho de lo que hoy es la provincia de Huelva e incluso parte del Algarve portugués. Su situación geográfica dio pie a una etapa de esplendor en la Ilipla romana, de la que queda el puente sobre el Río Tinto y numerosos vestigios de los que se exhiben algunas muestras en la sala museo del antiguo Hospital de Nª Sª de los Ángeles, edificio del s. XVI, convertido hoy en Casa de Cultura.

Las murallas de Niebla deben su estilo actual a la dominación almohade, aunque hay restos de distintos periodos: Tartessos, romanos y musulmanes. El color rojizo de las murallas hizo que Niebla en la época musulmana fuese conocida como “la roja” por los geógrafos. Constan de 2 km. de perímetro, adaptados al terreno y tiene hasta cuarenta torreones, todos de planta rectangular, y cinco puertas principales, la de Sevilla, del Socorro, del Buey, del Embarcadero y del Agua.

Destaca, como otro punto de interés, el Castillo de los Guzmanes, edificado sobre la antigua alcazaba árabe después de la Reconquista. En el interior del recinto amurallado, está la Capilla de S. Martín en la que se venera una talla del Señor de la Columna. Por otra parte, la Iglesia de Sta. Mª de la Granada, antigua mezquita musulmana de los siglos X-XI sobre la que se construyó el actual templo cristiano. Es una interesantísima muestra de edificio gótico mudéjar.

Niebla, con su centro histórico y sus murallas, fue declarada conjunto monumental histórico artístico en 1982.

En el interior de la muralla, se levanta el Castillo de Niebla, de origen romano, que ha estado habitado hasta fechas relativamente recientes. Ha sufrido diversas reformas por parte de todos sus sucesivos ocupantes, visigodos, árabes y cristianos.

El alcázar fue primero el arce o ciudadela (el «oppium» de los romanos) y morada del decurión, como lo revelan algunos arcos romanos que aún subsisten: los fosos y las soberbias cárceles bajo los muros labrados de enormes sillares en forma de túneles. Conquistada Niebla por los visigodos, y después de las necesarias reparaciones, fue ocupado por los jefes militares visigodos.

Con la dominación árabe, el Castillo pasa a ser el Alcázar o Palacio y se enriquece con revestimientos de azulejos de colores, yeserías e inscripciones y cerámicas. Además, se construye una magnífica noria para el riego de los jardines, así como fuentes adornadas de preciosos mosaicos. Sirve así como importante bastión bajo el dominio del califato de Córdoba. Más tarde, habitaron en él las dinastías independientes de los Beni-Yahya y los Beni-Mahfot.

La ciudad hispanomusulmana de Lebla jugó un papel clave en tiempos de los almohades y del reinado taifa de Ibn Mahfot. Tras la cerca y toma de la villa por Alfonso X, en 1262, y presionado el monarca por el litigio con Portugal a causa de la posesión del Algarve, Niebla fue entregada a su hija Doña Beatriz. Con posterioridad, todo el territorio fue cedido a Pedro I y, a su muerte, el primer Trastámara dio el Condado de Niebla a los Guzmanes. Así pues, a un periodo de predominio realengo, siguió otro, desde 1368, de señorialización profunda y estable. Pero la villa cabecera del Condado decaía irremisiblemente y los señores dejarán pronto de elegirla como residencia.

La fortaleza ha sufrido grandes daños y saqueos. El terremoto de 1755 afectó seriamente a la torre del homenaje y los franceses volaron el edificio al abandonarlo en 1812. Desde entonces, aprovechando sus muros se levantaron numerosas viviendas, más tarde desalojadas en las sucesivas restauraciones.

Puente Romano

Situado sobre el río Tinto a la entrada de la población, es uno de los elementos arquitectónicos más conocidos de Niebla.

Fue reformado en 1936, tras la voladura de uno de sus arcos al comenzar la Guerra Civil. El puente actual se eleva sobre la cimentación del original, que formaba parte del itinerario Antonino que conducía a la Itálica y a Hispalis, pasando por Itucci, Tejada, hoy en Escacena del Campo. Este puente, tras su construcción, fue dedicado por el decurión Marcos a la diosa Minerva.

En este puente, es interesante resaltar los elementos romanos todavía visibles en la zona situada más al Este que se conservan íntegros. Se observan varios arcos con estructura de medio punto, formados por dovelas de gran tamaño, perfectamente dispuestas. Existen otros arcos, cuyo trazado de medio punto o de tipo apuntado, pertenece a reparaciones islámicas y de épocas posteriores.

Localización: Entrada al municipio desde la H-613 y A-472



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