Historia de la fotografía – Capítulo 2: “NIEPCE”

Niepce era poco habilidoso con los dibujos (Francia, 1815) , por lo que concibió la idea de hacerlos mediante la luz, utilizando papel sensibilizado con cloruro de plata y de esta forma (quiso sustituir las pesadas y molestas piedras por placas de metal), dejarlo plasmado por tiempo indefinido.

 PRIMERA FOTOGRAFÍA DE LA HISTORIA

 

Su cámara, era una pequeña caja cuadrada de 6 pulgadas de lado (poco más de 15 cms), donde coloca un tubo alargado y que lleva un vídrio lenticular.

El 5 de Mayo de 1816 escribió  a su hermano:

Coloqué el aparato en la habitación donde trabajo, frente a la jaula de los pájaros y a la ventana abierta. Hice el experimento y vi en el papel blanco toda la parte de la jaula que puede ser vista desde la ventana y una débil imagen de los marcos de la ventana que estaban menos iluminados que los objetos exteriores… El fondo del cuadro es negro y los objetos blancos, es decir, más iluminados que el fondo.

Esta es la descripción precisa de un negativo, pero él, en vez de invertir los tonos, se dedicó  a buscar una sustancia que ante la luz se hiciera más pálida y no más oscura. Encontró el betún de Judea, sustancia sensible a la luz, soluble en aceite de lavanda, se endurecía al ser expuesto a la luz y era insoluble en aceite.

Niépce hizo copias de grabados, aceitándolos y poniéndolos en contacto con la placa sensibilizada. Tras un plazo (más o menos largo dependiendo de la intensidad de la luz) sumergía la placa en un líquido solvente que, poco a poco, hacía aparecer la imagen, hasta entonces invisible. Su primera placa de este tipo representa un grabado del s.XVII en el que aparecía el cardenal y arzobispo de Reims: Georges d’Amboise, y todavía existe. Es la más importante de las contribuciones hechas por Niépce, porque suponía un principio que se hizo básico para las técnicas futuras: el distinto grado de endurecimiento que producía la luz sobre una base.

El único ejemplo que ha perdurado es una vista desde una ventana superior de su casa de campo “Le Gras”, muestra los marcos de la ventana abierta y las construcciones de la granja. La exposición duró UNAS OCHO HORAS. El sol en este plazo iluminó ambos lados de los edificios. La imagen está invertida lateralmente: izquierda y derecha se trasponen. Esta placa de peltre no tiene fecha, pero hay datos que señalan que es de 1827.

Una imagen más lograda, realizada en vidrio, que muestra un bodegón, fue obsequiada en 1890 a la Sociedad Francesa de Fotografía por alguien de la familia Niepce. Allí los objetos quedan bien definidos (una botella, un cuchillo, una cuchara, una taza con plato, una copa, un trozo de pan).

1827 Viajó a Londres para ver a su hermano Claude que estaba enfermo. Se detuvo en París  y visitó al pintor Louis-Jacques-Mandé Daguerre, que investigaba sobre lo mismo.

En Londres visitó a Francis Bauer, integrante de la Royal Photographic Society, quien le urgió a comunicar a esta sociedad sus experimentos, pero la sociedad se negó a aceptar ninguna comunicación que no aclarara la forma del proceso, y Niepce se negaba a revelar su técnica.

Dio a Bauer las placas que llevaba consigo y el manuscrito de una descripción del proceso, texto que se proponía publicar.

Regresó a Francia en 1829, desalentado por la falta de interés que Inglaterra mostró por la heliografía. Mantenía correspondencia con Daguerre, quien le aconsejó postergar su publicación: “…debe haber forma de obtener un gran lucro con su método antes de la publicación…, porque para ello hace falta un grado de perfección que sólo se podrá obtener tras algunos años” .
Se planteó aceptar las amables ofertas de ayuda de Daguerre, quien le propuso cooperar con él para perfeccionar el proceso heliográfico. En 1829 firmaron un acuerdo de sociedad que duraría diez años, pero Niepce falleció en 1833. Le sustituiría en la sociedad su hijo Isidore Niepce.

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